Tras una práctica deportiva intensa aparecen las clásicas agujetas. Básicamente son micro roturas de fibras musculares en una expresión mínima. El dolor que aparece se debe principalmente a dos razones:
- El desentrenamiento hace que la fibra no es capaz de aguantar, sufriendo así micro roturas dispersas a lo largo del músculo que se ha sometido al trabajo.
- La fibra muscular en cuestiónes débil de por sí, y aunque el entrenamiento sea constante, siempre habrá tendencia a coger dolor en esa zona.
Su punto máximo entre las 24 y 48 horas posteriores al ejercicio que lo ha producido.
Las zonas más afectadas por este dolor son las uniones musculares y los tendones cerca de las articulaciones, debido a que la zona musculotendinosa es la que posee más fibras musculares débiles y más tensión. Las agujetas acaban con las fibras débiles y las que consiguen aguantar la presión se van volviendo más fuertes.
Cuando un deportista baja su nivel de entrenamiento, ya sea en intensidad o en constancia en la sesiones, muchas fibras musculares se atrofian o “acomodan”, lo que provoca que cuando comienza el entrenamiento intenso de nuevo las partes más débiles se rompen, lo que indirectamente provoca que se haga una selección de las mejores. El músculo tiene millones de fibras así que no es un mal mayor.
Las agujetas son parte de un proceso de adaptación, lo único que se puede hacer para evitarlas es hacer ejercicio progresivo. Es totalmente cierto el dicho de que para que las agujetas desaparezcan lo más rápido posible, lo mejor es continuar con el ejercicio, aunque se haga incómodo debido a la sensación de quemazón o pinchazo.
Aplicar frío local es una buena manera de bajar la inflamación y la sensación de dolor, pero no sólo de las agujetas sino de cualquier área lesionada o que se ha sobretrabajado y sufre agotamiento. A veces basta con una ducha en agua fría, o bien sumergir la articulación o la zona debilitada en un barreño con agua y algo de hielo, sin superar nunca los 20 minutos de tiempo de exposición continua al frío.
Si es demasiado tarde y ya se padecen las agujetas, el único modo de quitarlas es hacer los mismos ejercicios que las produjeron pero con una carga de peso y repeticiones menor, para que el músculo sobrepase la barrera del dolor y se adapte a esa carga de trabajo. Otra buena forma de prevención o recuperación de las agujetas es tener una buena alimentación e hidratación ,calentar bien antes de realizar el ejercicio, y una buena sesión de estiramientos al acabar.